Padre Nuestro

Padre Nuestro que estás en los cielos, 
Santificado sea tu Nombre, vénganos a nosotros 
tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra 
como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy
y perdona nuestras ofensas así como 
nosotros perdonamos a quienes nos ofenden,

y no nos dejes caer en la tentación, 
más líbranos del mal. Amén

----------oooooooooo----------

 

Invocación a la Santísima Virgen, al Ángel de la Guarda y al Santo de nuestro nombre.

Virgen Santísima, Madre de Dios y Madre mía, bajo 
vuestra protección y amparo me coloco y entrégame 
por completo en manos de vuestra bondad y misericordia.

Sed para mí, ¡Oh Madre purísima! el refugio 
en mis necesidades, el consuelo de mis penas 
mi abogada para con vuestro divino Hijo, 
y esto no sólo en el día de hoy, sino durante 
todos los días de mi vida y especialmente a la 
hora de mi muerte.

Ángel

 santo, mi más fiel y seguro guía, alcanzadme 
del Señor el ser tan dócil a vuestras inspiraciones 
y el dirigir tan rectamente mis pasos por el camino 
de la virtud, que logre no apartarme jamás de la senda 
trazada por los mandamientos de la ley de Dios.

Bienaventurado Patrón y Santo mío, con cuyo nombre 
fui honrado al nacer a la vida espiritual por medio 
del Bautismo, protegerme, y rogad por mí, para que 
pueda yo amar a Dios sobre la tierra como Vos le amasteis 
y glorificarte algún día en el cielo en compañía vuestra.

Amén. 

----------oooooooooo----------

 

Oración a Santa Maria Magdalena
 (Protectora ante las tribulaciones y calumnias)

Oh! piadosa enamorada del Salvador, espejo brillante y vivo ejemplo de verdadera conversión y sincero arrepentimiento; regla y modelo de la vida contemplativa, que durante treinta y tres años vivisteis en la soledad, ignorada del mundo y escondida a sus miradas; gustando los movimientos interiores y suaves afectos del amor divino. Gran Santa que sólo en Jesús encontrabas tu amor, tu paz y tu consuelo, que merecisteis anunciar a los Apóstoles la Resurrección de nuestro Redentor, alcanzadme que merezca una centella de aquel amor ardiente que tuviste a Jesús y la gracia de morir invocando los dulcísimos nombres de Jesús y deMaría. Amén.

----------oooooooooo----------


Gloria

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, 
como era en el principio, ahora y siempre 
por los siglos de los siglos. Amén.

 

El Credo

Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo 
y de la tierra, y en Jesucristo, su único Hijos nuestro Señor, 
que fue concebido por obra del Espíritu Santo. Nació de 
Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, 
Fue crucificado, muerto y sepultado. 
Descendió a los infiernos, y al tercer día resucitó 
de entre los muertos. Subió a los cielos, y está sentado 
a la diestra de Dios Padre Todopoderoso. Desde allí 
ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. 
Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, 
en la Comunión de los Santos, 
el perdón de los pecados, la resurrección de la carne 
y la vida perdurable. Amén

 

Yo pecador

Yo pecador, me confieso a Dios Todopoderoso 
a la bienaventurada siempre Virgen María, 
al bienaventurado San Miguel Arcángel, 
al bienaventurado San Juan Bautista, 
a los Apóstoles San Pedro y San Pablo, 
a todos los santos y a vos, Padre, que pequé 
gravemente con el pensamiento, palabras y obra, 
por mi culpa, por mi culpa, por mi gravísima culpa.
Por tanto, ruego a la bienaventurada siempre Virgen María 
al bienaventurado San Miguel Arcángel, al bienaventurado 
San Juan Bautista, a los santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, 
a todos los Santos que roguéis por mi ante Dios Nuestro Señor.
Amén.

----------oooooooooo----------

 

Oración al Poderoso San Expedito

Oh! glorioso San Expedito de las causas justas y urgentes, ayúdame en esta hora de aflicción y desesperación. 

Intercede por mí ante Nuestro Señor Jesucristo, tú que eras un santo guerrero, tú que eres el santo de las causas urgentes, tú que me alejas a quienes quieren dañarnos, ayúdame, dame fuerza, coraje y serenidad. 

Protege a mi familia como lo haces con la juventud, los enfermos, el trabajo, negocios y juicios.

Atiende mi pedido (decir en voz baja la solicitud)

Atiéndelo con urgencia, por favor. Devuélveme la paz, te seré fiel el resto demi vida y daré a conocer tu nombre a todos los que tienen Fe.

 

Novena a San Expedito
[Se debe rezar durante 9 días]

Señor, ten piedad de mí. 
Jesucristo, ten piedad de mí. 
Señor, ten piedad de mí. 
Jesucristo, óyenos. 
Jesucristo, escúchanos. 
Padre Celestial, que sos Dios, ten piedad de mí. 
Dios Espíritu Santo, ten piedad de mí. 
Santa María, Reina de los Mártires, ruega por mí. 
San Expedito, invencible atleta de la Fe, ruega por mí. 
San Expedito, fiel hasta la muerte, ruega por mí. 
San Expedito, que todo perdiste para ganar a Jesús, ruega por mi
San Expedito, que fuiste atormentado, ruega por mi
San Expedito, que pereciste gloriosamente por la espada, ruega por mi
San Expedito, que recibiste del Señor la Corona de Justicia que prometió a los que le aman, ruega por mi
San Expedito, auxilio de los que pierden cosas, ruega por mi
San Expedito, patrono de la juventud, ruega por mi
San Expedito, auxilio de los estudiantes, ruega por mi
San Expedito, modelo de soldado, ruega por mi
San Expedito, patrono de los viajeros, ruega por mi
San Expedito, salvación de los enfermos, ruega por mi
San Expedito, consolador de los afligidos, ruega por mi
San Expedito, apoyo fiel de los que esperan en vos, ruega por mi
San Expedito, yo te suplico, no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, ven a mi auxilio. 
Jesús, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdóname Señor. 
Jesús, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchame Señor. 
Jesús, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de mi Señor. 
Jesús, óyeme. 
Jesús, escucha mi oración. 
Que mi voz llegue a ti, Señor.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

 

Oración a San Expedito para vencer las pruebas.

¡Señor Jesús acudo a tu auxilio!¡Virgen Santísima socórreme! San Expedito, tu que lleno de valor abriste tu corazón a la gracia de Dios y no te dejaste llevar por la tentación de postergar tu entrega, ayúdame a no dejar para mañana lo que debo hacer hoy por amor a Cristo. Ayúdame desde el cielo a renunciar a todo vicio y tentación con el poder que Jesús me da. Que sea yo diligente, valiente y disciplinado al servicio del Señor, y no me acobarde ante las pruebas. Tú que eres el santo de las causas urgentes, te presento mi necesidad (intención). Sobre todo te pido que intercedas por mi para que persevere en la fe, y así llegue al gozo del cielo con Cristo, con la Virgen María, los ángeles y los santos. Amén.

 

Ave María

Dios te Salve María, llena eres de Gracia, 
el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas 
las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.

Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores 
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

----------oooooooooo----------

 

Bendición de la mesa

Bendecidnos, Señor, el alimento que vamos a tomar
y que hemos recibido de vuestra divina providencia.

Por nuestro Señor Jesucristo. Así sea.
El Rey de la eterna gloria me haga participante de la mesa celestial. Así sea.


Acción de Gracias

Gracias os damos, Señor Dios omnipotente,
por todos los beneficios. A Vos que vivís y reináis
por todos los siglos de los siglos. Amén.

----------oooooooooo----------

 

Oración a Santa Lucía

Heroica Virgen Santa Lucía, protectora poderosa contra las enfermedades de la vista; yo os pido humildemente me preservéis de todo cuanto pueda poner en peligro este importante sentido, a fin de que viendo siempre las maravillas de la creación, alabe incesantemente al sapientísimo Creador del Universo, cuya gloria brilla con tanto esplendor en el cielo y en la tierra.

Escuchad,  ínclita mártir de Jesucristo, mi plegaria, remediando el mal que me aflije y avivando en mialma más y más la luz de la fe; porque ¡ay! bien conozco que de nada me serviría la vista material del cuerpo si estuviese privado de la vista del alma; alcanzadme siempre, si , esta vista preciosa y dadme resignación y paciencia en mis trabajos. Amén.

----------oooooooooo----------

 

Novena en honor de San Cayetano 
(Protector del Trabajo)

Acto de Contrición 
Señor Dios mío, Jesucristo, etc...

Oración preparatoria para todos los días

Glorioso Padre y Patriarca San Cayetano, maravilloso ejemplo de la perfección cristiana, que en toda la carrera de vuestra vida fuisteis un vivo retrato de los más célebres Santos de la Universal Iglesia, Santo por vuestras heroicas virtudes, precursor por vuestras continuas penitencias. Patriarca por vuestras grandes fundaciones, Apóstol por vuestras fructuosas predicaciones, Doctor por la fuerza de vuestras disputas convincentes, Mártir por los crueles tormentos que sufristeis, Ángel por el candor de vuestra pureza admirable. Serafín por la ardiente llama de amor divino, en que vivamente os abrazasteis, Singular protector de cuantos se acogen bajo vuestro eficaz poder y amparo: os suplico, Santo mío, por tan sublimes prerrogativas y privilegios con que os ilustró el cielo, me alcancéis del Todopoderoso, gracia para caminar en esta vida por la segura senda de las virtudes, y el que consiga lo que pido en esta Novena, si es para gloria de Dios, honra vuestra y provecho de mi alma. Amén 

Día Primero 
Santo por sus heroicas virtudes

Dios y Señor de los Santos, en quienes derramasteis aquellas gracias que, según su vocación, eran más proporcionales para un cabal desempeño de sus respectivas obligaciones: yo os ofrezco humildemente todos los merecimientos de estos héroes de la virtud y perfección cristiana, y especialmente los de vuestro fidelísimo siervo San Cayetano, a quien hicisteis brillar en el firmamento de vuestra Iglesia, depositando en su espíritu tan heroicas virtudes y gracias, que aún viviendo en este mundo mereciese ser conocido de todos con el glorioso título del Santo por antonomasia; yo os suplico por su intercesión, que así como se distinguió en procurar vuestra mayor gloria, llevando adelante el instituto de una vida apostólica, a que lo destinó vuestra sabia y adorable Providencia, merezca yo ejercitarme en aquellas virtudes, que sabéis m e son necesarias para serviros en todos los estados, a que vuestra soberana voluntad quiera conducirme, y particularmente lo que os pido en esta Novena, si así conviene para honra vuestra, utilidad y provecho de mi alma. Amén

Oración a María Santísima 
Para todos los días de la novena

Santísima Reina e Inmaculada Virgen María, a quien el Omnipotente (cumplida la plenitud de los tiempos en que el Verbo Divino se había de hacer hombre, para satisfacer a la Divina Justicia, ofendida por la original culpa), se dignó elegir para madre de su Unigénito Hijo, queriendo que desde el instante primero de vuestro dichoso ser fueseis preservada de toda mancha, para formar un digno tabernáculo de su Divinidad; yo os suplico, Inmaculada Señora, me alcancéis de vuestro Divino Hijo la gracia que yo borre con la penitencia las manchas de todas mis culpas y pecados, y pues sois liberal dispensadora de todos sus dones y gracias, haced que yo experimente alguna parte de los dulces efectos de beneficencia que comunicasteis a vuestro amado siervo y protector mío San Cayetano; también os suplico me alcancéis lo que pido en esta Novena, juntamente la paz y concordia de los Príncipes Cristianos, la extirpación de las herejías, y victoria contra infieles, para que unidos todos en perfecta caridad, purificadas nuestras conciencias, celebremos en el misterio de vuestra concepción inmaculada la excelencia de vuestro ser, y la mayor gloria de vuestro Hijo, quien con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina por todos los siglos de los siglos. Amén

Día Segundo 
Precursor por sus continuas penitencias

Dios y Señor del gran Bautista, vuestro precursor insigne, a quien preparasteis con la gracias y espíritu de penitencia para que anunciase a los hombres la venida del Mesías, disponiendo los ánimos de todos para recibirlo dignamente; yo os ofrezco, Padre mío, los merecimientos de este vuestro favorecido amigo, y los de vuestro anunciado fidelísimo siervo San Cayetano, a quien desde su primera infancia infundisteis singulares privilegios y gracias, con un espíritu de penitencia tan continuada, que lejos de permitir a su cuerpo el menos alivio ni descanso, maceraba sus inocentes carnes con duras y ásperas penitencias, disponiéndose por este medio a recibir dignamente el cuerpo y sangre del Cordero Inmaculado: yo os suplico, Padre mío de mi alma, que por su intercesión me concedáis vivos y eficaces deseos de mortificar todas mis pasiones y sentidos, para que negado a todo lo que pueda lisonjear el apetito, aspire sólo a conseguir vuestra gracia, para recibiros con la disposición debida, y lo que pido en esta Novena, si ha de ser para honra vuestra y gloria de Dios. Amén.

Rezar el Padre Nuestro, Ave María, Gloria y la Oración a la Santísima Reina, 3 veces.

Día Tercero 
Patriarca por sus insignes fundaciones

Dios y Señor de los patriarcas, a quienes pusisteis por gobernadores de vuestro escogido pueblo, con la noble idea de conducirlo al delicioso país de la tierra prometida: yo os ofrezco los merecimientos de estos primitivos Padres del antiguo testamento, y los de vuestro portentoso siervo San Cayetano, a quien hicisteis insigne patriarca, fundador de un instituto apostólico, para la reforma del clero, admiración asombrosa de los Padres de la Iglesia, y un continuo milagro de vuestra soberana Providencia: yo os suplico, Padre mío, que por su intercesión me concedáis un espíritu de acertada dirección y ejemplar gobierno, para que caminando con seguridad por la peligrosa senda de este mundo, consiga enderezar mis pasos y los de mis prójimos fijando siempre la vista en el Reino de los Cielos, y los que pido en esta Novena, para honra vuestra y provecho de mi alma. Amén

Rezar el Padre Nuestro, Ave María, Gloria y la Oración a la Santísima Reina, 3 veces. 

Día Cuarto 
Apóstol por sus fructuosas predicaciones

Dios y Señor de los Apóstoles,, a quienes comunicasteis el vivo fuego del Espíritu Divino, para que derramándolo con la predicación por todo el mundo, propagasen vuestra santa fe y reformasen las corrompidas costumbres de aquel siglo. Yo os ofrezco los merecimientos de estos sagrados misterios y los de vuestro escogido siervo San Cayetano, a quien adornasteis de un carácter verdaderamente apostólico, extendiendo por toda Italia la doctrina de vuestro Santo Evangelio, y logrando tan copiosos frutos en la conversión de innumerables criaturas, que mereció la gloria de ser distinguido con el excelso renombre de "Cazador de almas". Os suplico un ardiente deseo de reformar la mala conducta de mi vida, y que todos mis pensamientos, acciones y palabras inspiren en todos mis prójimos edificación y buen ejemplo, y me otorguéis lo que os pido en esta Novena, para mayor honra vuestra y bien de mialma. Amén

Rezar el Padre Nuestro, Ave María, Gloria y la Oración a la Santísima Reina, 3 veces.

Día Quinto 
Doctor por sus disputas convincentes

Dios y Señor de los doctores, a quienes iluminasteis con el precioso don de vuestra infinita sabiduría, para que con su doctrina sacasen a los hombres del triste estado de la ignorancia a la hermosa y clara luz de una segura inteligencia: yo os ofrezco los merecimientos de estos sapientísimo maestros, y los de vuestro iluminado siervo San Cayetano, en quien derramasteis los tesoros de vuestra celestial doctrina, para disipar y confundir los perniciosos errores de las falsas creencias, confesando que solo Cayetano y su nuevo instituto les habían presentado batalla. Yo os suplico, Padre de las misericordias, que por su poderoso medio imprimáis en mi alma vuestro santo temor como origen y principio de la verdadera sabiduría y medios necesarios para buscar vuestro reino y vuestra justicia, y lo que solicito en esta Novena, si es para gloria vuestra y provecho de mi alma. Amén

Rezar el Padre Nuestro, Ave María, Gloria y la Oración a la Santísima Reina, 3 veces.

Día Sexto 
Mártir por sus crueles tormentos

Dios y Señor de los mártires, a quienes armasteis con el invencible escudo de vuestra fortaleza, para resistir en los tormentos la inhumana impiedad de los más crueles tiranos: yo os ofrezco los merecimientos de estos invictos varones, y los de vuestro paciente y fidelísimo siervo y protector mío San Cayetano, cuya heroica fortaleza arrebató la admiración de toda Roma, cuando en el estrecho trance de un general saqueo, el sacrílego furor de unos soldados quiso apoderarse de su inocente cuerpo, para someterlo a crueles tormentos: yo os suplico que por su invicta paciencia y por su intercesión me concedáis un espíritu de fortaleza para resistir con cristiana conformidad los trabajos y adversidades de esta mortal vida, y lo que solicito para mayor honra y gloria vuestra y bien de mi alma. Amén

Rezar el Padre Nuestro, Ave María, Gloria y la Oración a la Santísima Reina, 3 veces.

Día Séptimo 
Ángel por su pureza inefable

Dios y Señor de los ángeles, a quienes creasteis puros espíritus, destinándolos en los consejos de vuestra adorable Providencia para nuestros custodios, y conducirnos en sus manos, a fin de que no recibamos ofensa alguna en la carrera de esta vida: yo os ofrezco los merecimientos de estos vigilantísimos espíritus, y los de vuestro castísimo siervo San Cayetano, por cuya virtud fue llamado copia del angelical pureza, logrando que innumerables almas poseídas del vicio y la torpeza se transformasen en nuevas criaturas, conducidas por su familiar trato, poderoso ejemplo y consejos: yo os suplico, que por su intercesión me concedáis el precioso don de esta virtud angélica, para lograr libre entrada en vuestro reino, y lo que pido en esta Novena, si ha de ser para gloria vuestra y provecho de mi alma. Amén 

Rezar el Padre Nuestro, Ave María, Gloria y la Oración a la Santísima Reina, 3 veces.

Día Octavo 
Serafín por su amor ardentísimo

Dios y Señor de los Serafines, a quienes distinguisteis de los nueve coros de ángeles que componen vuestro trono, con la singular excelencia de abrasados espíritus para que sin cesar os alaben y bendigan cantando: Santo, Santo, Santo. Yo os ofrezco los merecimientos de estos espíritus bienaventurados, y los de vuestro amantísimo siervo San Cayetano, a quien comunicasteis un fuego tan activo de vuestro soberano amor, que mereció formase de sus mismos brazos un trono donde se dignó descansar vuestra divina persona en compañía de vuestra Madre Santísima manifestando al mundo con tan singular privilegio, ser Cayetano sagrada víctima en vuestro amoroso incendio: yo os suplico que por su intercesión merezca ser prevenido de una gracias eficaz, para que, libre de todo lo terreno, viva siempre íntimamente unido con Vos y consiga lo que pido en esta Novena, si ha de ser para vuestra mayor gloria y utilidad y provecho de mi alma. Amén 

Rezar el Padre Nuestro, Ave María, Gloria y la Oración a la Santísima Reina, 3 veces. 

Día Noveno 
Protector especial de sus devotos 

Omnipotente Dios y Señor, a cuyo imperio obedecen, se humillan y tiemblan todas las potestades del mundo, como hicisteis con Faraón, a un ligero impulso del aliento de Moisés, para librar a los israelitas de la dura y áspera esclavitud que padecían, obrando a este efecto infinitos prodigios y milagros: yo os ofrezco los merecimientos de este generoso caudillo y afligido pueblo, y los de vuestro singularísimo siervo San Cayetano, a quien dispensasteis tanta gracia en obrar milagros, y sacar a sus devotos de las más graves angustias y conflictos, que ninguno ha de recibir un despacho favorable si con viva fe no implora su especial protección y poderoso patrocinio: yo os suplico que por su intercesión me concedáis el consuelo y socorro en las necesidades espirituales y corporales, para que renovando cada día los santos propósitos de la enmienda de mi vida, logre la dicha de merecer vuestra gracia, y ser conducido después de una muerte preciosa a las eternas delicias de la gloria. Amén. 

Rezar el Padre Nuestro, Ave María, Gloria y la Oración a la Santísima Reina, 3 veces.